Irrelevante transforma una antigua cochera en un laboratorio de diseño consciente, donde muebles, interiorismo y arquitectura se reinventan a partir de lo existente. Su filosofía de readaptación y colaboración celebra materiales locales y reciclados, mostrando que menos puede ser realmente suficiente.
En el número 180 de la calle Zacatecas, una antigua cochera de la Roma Norte se transformó en un punto de encuentro entre arquitectura, mobiliario y arte objeto. Allí se ubica Irrelevante, el estudio dirigido por Joaquín Collado, arquitecto con formación en urbanismo que entiende el diseño como una práctica transversal, de la escala doméstica a la ciudad. “Me gusta toda la escala del diseño”, dice. “Desde el mobiliario hasta el espacio urbano”.
El proyecto nació con una idea contundente: crear a partir de lo que ya existe. Su filosofía, la readaptación, se opone a la producción compulsiva y celebra la transformación consciente de los materiales, los espacios y los objetos. “La readaptación parte de lo existente, no de la obsesión de crear de cero”, explica Collado. “Parte de la esencia, de la necesidad de no desperdiciar, de la idea de que menos es suficiente”.

Ese principio ha marcado la evolución del estudio desde su apertura. En sus primeros años, Irrelevante funcionó también como galería y espacio expositivo. “Estuvimos jugando con el tema de galería de arte, tuvimos exposiciones de fotografía y pintura”, recuerda Collado. “Pero decidimos enfocar el espacio en nuestro fuerte: el diseño de mobiliario, el interiorismo y la arquitectura”.
Hoy, Irrelevante se presenta como un laboratorio de diseño a medida, donde cada mueble o proyecto puede personalizarse a partir de un repertorio de materiales y combinaciones. “Este es un espacio diseñado específicamente para la personalización de mobiliario e interiorismo”, explica. “Cumplimos dos años y ahora mostramos el espacio readaptado, centrado en nuestras habilidades”.
Una de las piezas que mejor resume esa filosofía es su modelo japonés, inspirado en una silla de Finn Juhl. Tres versiones de la misma pieza -una en madera maciza, otra en plástico reciclado y una más con cojín tapizado- ocupan la vitrina principal del espacio. “Queríamos mostrar la versatilidad del diseño”, señala Collado. “La estructura es la misma, pero el asiento y el respaldo se pueden modificar. Usamos cualquier tipo de madera y, en muchos casos, reutilizamos madera vieja o sobrante de obras. También estamos implementando el uso de plástico reciclado, en colaboración con Xoloplastics, un proyecto social en Malinalco que produce paneles hechos de residuos plásticos”.

Esa alianza materializa el espíritu circular de Irrelevante. En el vestíbulo, un mueble de muestras concentra telas, metales, paneles de plástico reciclado y las maderas más utilizadas: tzalam, nogal y encino. “Está diseñado de tal manera que puedas ver de inmediato, los tres tipos de madera que más usamos y los paneles de plástico reciclado de diferentes colores”, comenta Collado. Cada cliente puede tocar, combinar y elegir. El diseño, más que una vitrina, se convierte en un sistema de diálogo entre el usuario, el material y el diseñador.
La colaboración con Truvé, reconocida marca de mobiliario vintage, amplía el alcance de esta exploración. “Nos encanta Truvé, consideramos que es probablemente la mejor marca de muebles vintage de la ciudad”, afirma Collado. “Intervenimos algunas de sus piezas con paneles de plástico reciclado. Parecen granitos, pero al final es plástico. Es una readaptación de este tipo de mobiliario por Irrelevante”.

Más allá del diseño de producto, Irrelevante se ha convertido en un nodo de colaboración con otros estudios y talleres afines como Zamme, Kimera y Avec. “Parte de lo que hemos construido es una comunidad”, comenta. “No solo con diseñadores mexicanos, también con extranjeros. Colaborar es lo que mantiene vivo al diseño”. Estos vínculos permiten que el espacio funcione como plataforma colectiva donde convergen diferentes aproximaciones al trabajo artesanal, la experimentación formal y el aprovechamiento de materiales locales.

La práctica de Irrelevante también dialoga con la escena más amplia del diseño contemporáneo en México. Tras participar en Design House junto al equipo de Design Week México, el estudio se suma este año a Design Tours, consolidando su presencia en el circuito profesional.
El estudio también ha extendido su práctica hacia proyectos arquitectónicos y de interiorismo en distintas escalas. Actualmente trabajan en una casa y un bar en la colonia San Rafael, además del diseño integral del estudio de pilates The Mat, que incluye desde la distribución del espacio hasta el mobiliario a medida. “Le entramos a todo”, dice Collado, “y creo que eso mantiene el proceso vivo, porque cada proyecto te exige pensar desde otra escala y con otra sensibilidad”.
Irrelevante no busca ser un manifiesto ni un escaparate. Es un espacio que respira a pie de calle, donde las piezas cambian con el paso del tiempo, los materiales se agotan y vuelven, y las ideas se mezclan con el polvo del taller y el aroma del café. “Lo más valioso es la gente que entra por curiosidad y termina conversando sobre diseño”, dice Collado. “Eso es lo que queríamos: que el espacio siguiera vivo, no perfecto”.

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